Es una técnica
no quirúgica para eliminar
adiposidades localizadas
La adiposidad localizada o también llamada obesidad
localizada se caracteriza por ser una acumulación de
tejido adiposo en distintas partes del cuerpo, los más
frecuentes son: la cara lateral de las piernas, a nivel de
las caderas, o en la parte interna de las rodillas. En el
abdomen, se destacan los típicos depósitos en
los laterales y fundamentalmente en la parte anterior, con
distintos grados de presentación.
Este tipo de adiposidades difícilmente
se corrigen con dietas y actividad física ya que
los mecanismos que la desencadenan son distintos que el
del sobrepeso y la obesidad, con las que habitualmente se
las confunde.
Esta técnica produce excelentes resultados
y consiste en el empleo del ultrasonido por sus propiedades
fisicas y de acción directa sobre las células
de grasa que contiene el tejido adiposo.
Previamente se inyecta en la zona a tratar
solución fisiológica o salina que por efecto
del ultrasonido produce la destrucción del adiposito
y el contenido graso de dichas células, las que son
reabsorbidas por el organismo, produciendo una disminución
del volumen adiposo.
Este procedimiento se realiza por sesiones
semanales, entre 6 a 10 aplicaciones, dependiendo de la
zona a tratar.
Esta terapéutica es muy bien
tolerada y no dolorosa y desde las primeras sesiones se
nota la reducción en centímetros, además
se la puede combinar con otros tratamientos adecuados para
celulitis y sobrepeso.