Es importante
considerar que usamos un rostro y un cuerpo, y que éstos
son nuestra puerta de entrada al mundo de las relaciones
interpersonales, siendo imposible negar la relevancia
del sentirse satisfecho y conforme con la apariencia
física.
Los cuadros depresivos, la ansiedad,
la sensación de rechazo social, la baja autoestima
y los sentimientos de minusvalía podrían
conducir a un deterioro global de la calidad de vida
de las personas, afectándose drásticamente
su desempeño individual, social, familiar y
laboral
La apariencia física y la salud
mental están estrechamente relacionadas, presentando
desde grados leves de malestar psicológico
hasta graves trastornos neuróticos y sicóticos
de la personalidad.
A través de diversos estudios
se ha constatado la asociación de alteraciones
a nivel emocional y mental con la presencia de patologías
estéticas.
Se ha consignado que el descontento
con la imagen corporal genera daños psicológicos
tales como:
A) Baja en los niveles de autoestima.
B) Problemas interpersonales
de ansiedad que dificultan la interacción
social.
C) Puede influir en las relaciones
sexuales.
D) Problemas
depresivos,
E) Desórdenes
de la alimentación
a.
Anorexia nerviosa
b. Bulimia
c. Trastorno dismórfico corporal